
“Conocí la palabra Llaquiclla con mi compañera y esposa Hermelinda Males. Literalmente Llaki indica tristeza, sufrimiento, desdicha. Hermelinda comentaba que, al igual que otros idiomas antiguos que no tienen una escritura literal sino que se expresan por medio de signos tejidos, el sentido de una palabra (rimay) se transmite gracias a la pronunciación. En el caso de la palabra Llaquiclla, al decir LlaquiClla con una C o una G, el sentido cambia: ya no es únicamente tristeza sino una justa proporción de alegría y melancolía”.
– Chopin Thermes
La Fundación Llaquiclla es un espacio dedicado a la investigación, preservación y activación del archivo de Chopin Thermes, que incluye grabaciones musicales realizadas desde 1969 hasta el presente en África y América Latina.
Su trabajo da continuidad al Instituto Llaquiclla, creado por Thermes en 1984 y se fundamenta en una práctica etnográfica que concibe el sonido no solo como registro, sino como memoria viva. A través de grabaciones de campo, documentación contextual y procesos colaborativos con las comunidades, la fundación busca conservar repertorios, prácticas musicales y conocimientos que forman parte del patrimonio cultural.
Más que un depósito, Llaquiclla entiende el archivo como una plataforma activa. Las grabaciones no solo preservan, sino que alimentan procesos de creación, permiten la transmisión intergeneracional y abren espacios de diálogo entre tradición y experimentación.

El archivo como práctica
El trabajo de Jean-Guy Chopin Thermes constituye el núcleo de este archivo. Desde la década de 1970, sus grabaciones en África y América Latina han documentado timbres, afinaciones, repertorios rituales y modos interpretativos que no pueden ser capturados plenamente por la notación musical.
Estas grabaciones han sido fundamentales tanto para la investigación como para la creación artística contemporánea, ofreciendo un registro preciso de prácticas musicales que continúan transformándose en el tiempo.
El archivo como recurso vivo
El archivo etnográfico no es un relicario. Lo preservado dialoga con las generaciones actuales, ofreciendo un repertorio de referencia que puede ser reactivado desde la creación.
Para músicos, investigadores y comunidades, estas grabaciones permiten:
- comprender el contexto social y ritual de la música
- re-leer repertorios desde su origen
- desarrollar nuevas formas de creación sin perder el vínculo con la tradición
En este sentido, el archivo no solo conserva el pasado: activa el presente.

Líneas de trabajo
La Fundación Llaquiclla desarrolla proyectos en torno a:
- archivo sonoro
- investigación
- producción discografica y audiovisual
- formación de jóvenes creadores
- encuentros y colaboraciones musicales
- producción de contenidos (podcasts, entrevistas, publicaciones)
